La liberación total del mercado desde enero de este año ha provocado una diferenciación regional, según la CRE

Entre diciembre del año pasado y noviembre del 2017, los precios al consumidor de gas licuado de petróleo (LP) en el promedio nacional han tenido un incremento de 34% al pasar de 13.4 a 18.04 pesos por kilogramo, aunque en algunos lugares del país ha aumentado hasta 53.5% llegando a 21.7 pesos por kilo, según las estadísticas de la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

Esta alza ha sido provocada por factores internos como la competencia que, ante los aumentos, provocan otros combustibles (particularmente la leña), además de la falta de disponibilidad de logística de transporte mayorista y el todavía escaso número de distribuidores en el país. Pero también se desató por factores del exterior como el incremento de la demanda de exportaciones de Estados Unidos a distintas regiones del mundo, principalmente Asia, la aceleración en la producción en este país, que incrementó la oferta y el tipo de cambio para la referencia que toman las ventas de primera mano de Petróleos Mexicanos (Pemex) que todavía son casi 65% del consumo nacional.

Así, se observa que el aumento en los precios de venta de primera mano de Pemex, que toma la referencia internacional del mercado Mont Belvieu, es todavía mayor, de 53.17%, al pasar de 9.44 a 14.46 pesos por kilogramo en el mismo periodo. El precio del Mont Belvieu se ha incrementado nada menos que 69.11% en el mismo lapso, pero distintas condiciones como las posibles pérdidas que generaría aumentar a esta tasa el precio al consumidor mexicano y el colchón que tienen como margen los distribuidores y la petrolera nacional, lograron que se contenga el precio para la población.

El precio del propano (principal componente de este combustible) llevaba dos años con una trayectoria distinta a la del petróleo, luego del boom del gas shale en Estados Unidos, de donde también se extrae este componente. Sin embargo, a partir de abril de este año se comenzó a observar que otra vez se ha alineado y que a diferencia de las últimas décadas en que hasta que concluye el verano, inician las alzas de precios, este año se adelantó desde junio en Estados Unidos.

DIFERENCIAS REGIONALES

La liberación total del mercado de gas LP desde enero ha provocado una diferenciación regional que es bastante amplia entre el nivel más alto y el más bajo, porque hay regiones del país donde el gas LP cuesta entre 15.71 y 17.11 pesos por kilogramo y otras en que se ubica en un rango entre 19.11 hasta nada menos que 21.70 pesos por kilogramo.

Así, los incrementos porcentuales entre diciembre del 2016 y noviembre han variado por zonas desde entre 18.5 y 29.6% hasta un rango entre 42.5 y 53.5 por ciento.

DONDE MÁS CARO SE VENDE

Entre las regiones que más aumentos tuvieron están Baja California Sur, que es la zona peor conectada del país en términos logísticos ya que el gas LP rodea de Texas a Tuxpan, por el canal de Panamá hasta llegar a Topolobampo; Campeche no tiene distribuidores y todo el gas llega de otros estados; Tamaulipas tiene costos de seguridad; Michoacán y el Pacífico centro no tienen acceso a la terminal de Manzanillo, propiedad de Zeta Gas, y algunos puntos del valle de México enfrentan distorsiones entre los competidores.

Los menores aumentos, como en Guanajuato, se deben a mejores prácticas, pero en otros lugares como Sinaloa y principalmente Oaxaca, son porque si sube el precio del gas, no existen posibilidades de comprarlo y la población no tiene más alternativas que migrar a leña o quemar derivados del petróleo.

En el Informe Trimestral del Banco de México se hizo mención a la preocupación que representa el alza de los precios del gas LP en el país ante la falta de competencia en este sector, además de que este combustible lo consume 76% de las familias.

Fuente: El Economista